sábado, 13 de diciembre de 2008

LA LEYENDA DEL UNICORNIO PARTE 1

Según dice una leyenda, el unicornio desapareció de la tierra cuando Noé se olvidó de subir una pareja al arca durante el diluvio, aunque otros aseguran que el personaje bíblico fue incapaz de cometer tamaño error.

Sin embargo, pese a que este hermoso animal supuestamente se extinguiera hace tantos años, el hombre supo conservar una imagen perfecta del mismo.

El unicornio es probablemente, la criatura más conocida del planeta. A nuestra época ha llegado como un hermoso caballo blanco de reluciente crin y un único cuerno o alicornio, como mejor se le conoce, que surge de la frente del mismo.


No obstante, en la antigüedad gozaba de una descripción más detallada y no tan armoniosa, con cabeza y cuerpo de hermoso caballo, fuertes patas de gamo, cola de león y el mencionado alicornio. También aparece representado como una especie de mula con cuerno, de cuerpo más bien tosco, en tablillas de arcilla de miles de años de antigüedad conservadas en Pakistán.

Los unicornios han sido considerados un símbolo de pureza y virginidad, tanto por su belleza como por el deslumbrante color blanco de su cuerpo, lo que unido a su ferocidad y fortaleza le llevó a estar representado en la mayoría de los escudos y emblemas de las casas reales medievales.


Según los relatos de la época, el mejor lugar donde avistar a este animal eran las zonas arboladas o bosques, donde se podían encontrar en sus claros o en lugares en sombra. Aquel que lograra encontrarlos y observarlos se quedaría cautivado por su mayor atractivo, su cuerno. Se creía que podría medir alrededor de 45 centímetros o más, y representar una variedad de colores que iban del blanco en la base al escarlata en la punta, con la parte intermedia de color negro. Sin embargo, lo normal es que fuera totalmente blanco o negro, radicando buena parte de la fascinación que ejercía en las propiedades curativas que se le atribuían, especialmente como antitóxico y remedio contra la impotencia. Ambas razones, especialmente la segunda como es de suponer, motivaron la compra compulsiva de supuestos cuernos de unicornios por parte de las casas reales, objetos poderosos y mágicos que eran sumamente difíciles de conseguir y extremadamente caros.

Los monarcas, para justificar el tremendo gasto, debían asegurarse de que el cuerno era auténtico, y alguno como el rey de Inglaterra Jaime I, mezcló un fuerte veneno con el polvo de un supuesto cuerno triturado de unicornio dándoselo a beber a uno de sus sirvientes, quién murió al instante, demostrando con ello que el cuerno era falso.

Otra forma menos arriesgada era envolver el cuerno en seda y arrojarlo al fuego; si la seda no ardía, es que el cuerno probablemente era el de un unicornio.



2 comentarios:

NOSFERATU dijo...

Que bueno que estos animales son fantasticos, que si no ya la brutalidad humana hibiera tomado botín de sus cuernos. Como siempre muy interesante e ilustrador. Salam Aleikum.

PRINCESAWAPA dijo...

En mi humilde opinion querido nosferatu, los unicornios existieron realmente.

En el fondo de mi ser, desearia ver a alguno...Pero quizas sea mejor que nadie los vea si existen aun, puesto que el hombre es tan estupido que mata todo lo que no comprende.
Y por la caza de su cuerno, ya estarian todos muertos de encontrarse algunos.

Besitos.